miércoles, 11 de enero de 2012

¿QUÉ PASÓ CON LA CIGÜEÑA?

Yo no me hice la pregunta, se la ha hecho el niño que cada quien lleva por dentro, si, yo soy un ser humano, que por razones que no he profundizado, me han clasificado en un género que se denomina masculino y aunque como masculinos no tenemos útero, siento que llevo un niño por dentro y a mi, como a muchas personas me hizo la pregunta cuando aun sin salir a la vida común y silvestre ya tenia su mente desarrollada, sus ojos abiertos y tan extraño, pero real sus pies en la tierra. Si, los de la mamá, son los suyos también.
Esta bien, no quiero exagerar pero un niño recién nacido ya no es el ¡inocente! Que decían nuestras abuelas al agarrarnos los cachetes, el mismo que inmediatamente cambiaba de rosado a un color indefinible, para decirnos que ¡que niño tan hermoso, Dios lo bendiga! En otras palabras ya ni el pobre recién nacido come cuento, pues es tan claro esto que si no “le dio la gana” de tomarse la leche de x o y marca y numero, hay que consultar a la nutricionista, al neurólogo, al pediatra, al médico de cabecera, al médico tradicional (yerbatero), mejor dicho hagan lo que quieran pero no me la tomo y no me la tomo.
Yo recuerdo que si yo preguntaba de donde vienen los niños y me decían que la traía la cigüeña, mi mente comenzaba a recorrer por ese mundo de fantasía mezclado con realidad que me llevaban a una conclusión vaga y muy extraña, donde la respuesta era como la de un personaje bíblico: “creo, pero aumenta mi fe”, caso contrario al niño de hoy que sólo por “corchar” a sus padres le preguntan de donde vienen o como nacen los niños, si el papá o mamá le responde que los trae la cigüeña, el niño va a responder con una carcajada, dejando por el suelo los conceptos ortodoxos que manejan los mayores y a los mismos sin palabras.
Yo no vi jamás llegar una cigüeña con un niño o niña a mi casa, a pesar de que me toco de cerca el nacimiento de un hermanito y cuatro sobrinos, y sin embargo seguía imaginando que debía ser posible la existencia de un ave de pico alargado y fuerte que fuera capaz de transportar por mucho tiempo un bebe de un lugar a otro, sin que el engendro fuera lesionado y mucho menos el ave misma.
En el caso actual, usted le dice a un niño que los bebes los trae la cigüeña, y seguro…seguro que si no le muestras una bendita cigüeña transportando un bebe en ese mismo instante, le va a armar el show diciendo que Ud. Es un mentiroso, que no enseña como debe ser y hasta él mismo le explica qué es realmente lo que pasa.
Ahora descubro que imaginar hoy en día es más complicado por que queremos realidades aquí y ahora, de lo contrario, todo es mentira. Se nos metió una especie de empirismo-instantáneo donde hay que demostrarle a un niño que lo que se está diciendo es verdad, inmediatamente se le demostró que lo que quería saber era cierto, se olvidó y se quiso saber otra cosa, parece un juego de palabras lo que estoy diciendo pero es comprobable.
Para los niños de la presente generación, las cigüeñas quedaron desempleadas, las mandaron p´al carajo o simplemente a hacer lo que deben hacer las cigüeñas en su medio zoo-materno y no en lo humano-materno. Que mentira tan montada, dirán los niños ahora.
Lo triste de la historia ha llegado y la pregunta que toca fondo es ¿cómo una niña va a preguntar de donde vienen los bebes cuando muchas de ellas ya llevan uno dentro? Y uno de esos de verdad, de carne y hueso.
Eso ha pasado con muchos niños y niñas que queriendo comprobar y demostrar que un niño no lo trae un triste bípedo emplumado, sino que se puede hacer en “cualquier momento” y bajo “cualquier circunstancia”, han logrado su objetivo y después que comprueban que si es posible demostrar al mundo que es como ellos dicen, ya no lo quieren y el propósito es seguir con otra demostración diferente.
Ahora nos damos cuenta por qué lo del empirismo-instantáneo. Eso es tan claro que un padre de familia lo puede comprobar con su hijo cuando le regala un videojuego; acaso a los pocos días, ¿no está exigiendo otro más avanzado?
De ahí que el aborto sea una tendencia homicida en aumento y lo más duro es que sea aprobado por quienes tienen hijos jóvenes y niños.
Tarea de todos es aprovechar que ya los niños nacen con su mente abierta, para educarlos en todos estos campos tan complejos como es el manejo de la mente, la imaginación, la sexualidad y la realidad actual. Si lo hacemos así, seguramente los mayores no vamos a necesitar cigüeñas, para que lleven los niños que aquí no quieren para otros países donde el control de la natalidad es tema mandado a recoger. Cigüeñas, cuáles cigüeñas: aviones.