martes, 13 de marzo de 2012

EXTRAYENDO ORO Y PAPAS



La vereda Santa Isabel está ubicada en el municipio San Vicente Ferrer al costado derecho de la vía que comunica a este municipio con Concepción, a unos 15 kilómetros de la cabecera municipal… Son las 7 de la mañana y ya don Eduardo López está realizando las labores del campo, necesita “arrancar” las papas para llevarlas a la plaza de mercado y así poder llevar el sustento para su esposa y sus 3 hijos que…abrigados por una leve brisa, deja de un lado su azadón y procede a saludarme con sus manos cubiertas de tierra negra, la misma que cubre las papas que esta extrayendo de la mata…me disculpo ante él por interrumpir su trabajo y procedo a preguntarle sobre su experiencia laboral en la empresa Providencia Gold que estuvo en esta vereda por 3 años y abandono sus labores en el 2011.
Llegó un señor llamada Ezequiel Llanes, fue él quien nos presentó el proyecto, nos gustó y comenzamos a trabajar con él. Iniciamos trabajando 6 personas y terminamos trabajando 30…nos tocaba bombear el agua, cargar combustible, tubería, maquinaria y así por el estilo mucho trabajito…además era cerca de mi casa.
Don Eduardo López cuenta que muchas personas se beneficiaron de la empresa, pues en ese momento el trabajo en la zona era muy poco y que llegara una empresa a ofrecerles trabajo pagándoles el salario mínimo con prestaciones, era una gran oportunidad.
Portando aún una de las camisas que hacia parte de la dotación, cuenta que la empresa los proveyó de toda la dotación necesaria y quien no tuviera el kit de protección, no podía ingresar a los túneles de extracción.
Ellos siempre nos mostraron los documentos para firmar, nos decía que leyéramos bien y que después firmáramos, con ellos era a lo legal y sin problemas de nada además siempre nos aclaraban que a nadie iban a obligar a meterse a los túneles que siempre era bajo la responsabilidad de cada uno de nosotros.
Después de charlar un buen rato sobre su experiencia como minero, nos trasladamos hacia la zona donde se estuvo haciendo la extracción y cuenta que nunca se utilizaron químicos peligrosos en el proceso.

Llegamos al lugar y todo parece la sombra de un fantasma, sólo se ve allí lo que queda de un rancho, un hueco a medio tapar con un plástico y madera y unos cuantos árboles que sembraron después de haber hecho la explanación previamente a abandonar el lugar. Hasta una antena que instalaron para lograr una buena señal de celular se ve entre la densa neblina que cubre las montañas alrededor.
Como mi propósito era profundizar en el tema del trabajo legal y que cumpla las condiciones requeridas de protección le pregunto a al señor Eduardo qué piensa de las personas que no trabajan debidamente protegidos, a lo que me responde:
Yo pienso que no debería ser así hay que estar protegidos para así estar por lo menos un poco seguros, para eso nosotros teníamos el seguro, el kit de protección (uniforme, guantes gafas, botas, casco) ya que nos tocaba trabajar a más de 70 metros de profundidad.
Don Eduardo López toma de nuevo su azadón y continúa sus labores, yo me despido y me regreso hacia San Vicente donde, en dialogo con el ex alcalde Fernando Jaramillo me cuenta que efectivamente la empresa presentó toda la documentación requerida y que tuvieron que abandonar la exploración porque no era rentable para la empresa el trabajo que se estaba realizando allí.
Concluí después de conocer esta historia que cuando las cosas se hacen dentro de lo legal, en este caso la explotación minera se beneficia la empresa y se beneficia la comunidad.
Don Eduardo por el momento sigue extrayendo de la tierra ese “oro” que desde pequeño le enseñaron a extraer sus padres…las papas, el frijol…la uchuva…

jueves, 8 de marzo de 2012

¿DIA DE LA MUJER?

A ella no le importó que hoy fuera 8 de marzo día internacional de los derechos de la mujer, a cambio, estaba muy preocupada por el bienestar de la comunidad en la que vive, por tal motivo, se amarró bien sus pantalones, se puso sus botas de caucho, un sombrero que cubriera su rostro de los fuertes rayos del sol, se ató a su cintura un machete y dejando a un lado los prejuicios salió de su casa rumbo a la labor que convocaba a la comunidad de las veredas La Travesía, El Porvenir, La Magdalena, Las Frías, El Canelo y de ahí en adelante todas las que comunican a San Vicente Ferrer con el municipio de Concepción.
Es 8 de marzo día del convite y se encuentran en la carretera cuatro frentes de trabajo dos de la Vereda La Magdalena hacia Concepción y otros dos desde el sector del Colmillo hacia la Zona Urbana del Municipio San Vicente Ferrer. En uno de estos frentes de trabajo, en medio de unos diez hombres y un sol abrazador, se encuentra doña Teresa, con azadón en mano limpiando un desagüe por donde en época de invierno se verá fluir rápidamente el agua… “la gente que sale a colaborar es muy poquita porque no es una fiesta ni les van a dar regalos es una obra que requiere de trabajo y esfuerzo y a esto la gente no sale” dice doña Teresa mientras quita de su frente una gota de sudor que va hacia su ojo derecho.
No quería interrumpir su trabajo, por tal motivo me despedí de doña Teresa tomé de nuevo mi rumbo hacia San Vicente recordando una canción que habla de las mujeres de carne y hueso…